Chistes de Abogados

Chistes de abogados

– Mama, mama, ¿en el cielo hay leyes?

– No, hijo, ¿no ves que para tener leyes hacen falta políticos y abogados?


Un hombre va a un abogado.

– ¿Y usted cuanto cobra por una consulta rápida?

– 100 euros por tres preguntas.

– Vaya, es un poco caro, ¿no?

– Si… y dígame, ¿cual es su tercera pregunta?


– ¿Cuál es la diferencia entre un abogado y un vampiro?

– El vampiro sólo te chupa la sangre de noche.


– ¿En que se parecen los abogados a las bombas atómicas?

– Todo el mundo los tiene porque el resto de la gente los tiene, pero todo el mundo preferiría no utilizarlos.


Dos abogados están en un banco cuando entran unos tíos enmascarados con pistolas. Rápidamente uno de ellos le da 50 euros al otro.

– ¿Que es esto?

– Te las debía por la cena del otro día.


– ¿Que le llamas a un abogado con un coeficiente intelectual de 70?

– Su Señoría.


Un abogado llega a su trabajo el primer día. Una secretaria entra en su despacho y le dice que tiene una visita; el abogado le dice que le haga pasar, entonces coge el teléfono y empieza: …Y dígale al señor Gómez que no estaremos dispuestos a aceptar menos de tres millones, y que no se moleste en llamar a menos que este de acuerdo en esta base. ¿Esta claro? (cuelga) Buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?

– Buenas, vengo de la telefónica a conectarle el teléfono.


El juez le pregunta al acusado:

– Entonces, ¿insiste en que no quiere un abogado?

– No, pienso decir la verdad.


Dios decide llevar a Satán a los tribunales para arreglar sus cuentas pendientes de una vez para siempre. Cuando se lo dice a Satán, éste se echa a reír y le contesta: Pero bobo, ¿y dónde crees que vas a encontrar un abogado?


Dos abogados han quedado para comer juntos, y uno de ellos se retrasa considerablemente. Cuando llega, el otro le pregunta:

– Pero bueno, ¿qué te ha pasado?

– Es que he atropellado una botella de leche y se me pinchó una rueda.

– ¿Qué pasa? ¿No viste la botella en la carretera?

– No, el niño la llevaba debajo de su abrigo.


– ¿Cuál es la diferencia entre un taxidermista y un abogado?

– El taxidermista se contenta con tu piel.


– ¿Cuál es la diferencia entre un abogado y un buitre?

– Uno es un pájaro carroñero y el otro… es un ave.


Una devota pareja de novios se va a casar, pero tienen un accidente de coche y se matan. Al llegar al cielo le preguntan a San Pedro si es posible casarse allí, y San Pedro les dice que sí. Al cabo de cien años, se casan con una simple ceremonia. Al cabo de veinte años, va este matrimonio y le dice a San Pedro:

– Verás, Pedro, es que nosotros nos queríamos casar pensando que íbamos a ser eternamente felices, pero ahora estamos convencidos de que tenemos incompatibilidades irreconciliables. ¿Sería posible que nos divorciásemos?

– ¿Pero que decís? Me costó 100 años conseguir un cura para que os casaseis, conque imaginaos lo que costará conseguir un abogado…


¿Has oído hablar del nuevo procesador de textos para abogados? No importa lo que hagas, todo sale escrito en arameo y en letra pequeña.


¿Cuál es la diferencia entre un perro y un abogado? El perro sabe cuando dejar de perseguir una ambulancia.


 Un medico y un abogado están charlando en una fiesta cuando se les acerca otro invitado y le dice al médico:

– Perdone doctor, pero es que me encuentro muy cansado, me cuesta respirar, tengo la nariz tapada y me duele todo.

– Probablemente no es más que una alergia. Tómese cualquier antihistamínico y una aspirina; tenga mi tarjeta, y si no ha mejorado en un par de días, llámeme y le examinare. El tío se larga muy contento y entonces va el médico y le dice al abogado:

– De verdad que me fastidia que la gente me moleste continuamente con tonterías así. ¿Tú crees que debería cobrarles?

– Pues claro.

Al día siguiente, el médico llega a su despacho y se encuentra una factura del abogado.


El perro de un abogado, corriendo sin correa entra en una carnicería y se roba un gran pedazo de carne. El carnicero siguió al perro hasta la oficina del abogado y le pregunta a éste:
– Si un perro entra corriendo sin correa a mi carnicería y se roba un pedazo de carne, ¿tengo el derecho de exigir al dueño del perro que me pague la carne que el perro robó?
El abogado contesta:
– Absolutamente.
– Entonces me debe usted 9 euros. Su perro me robó un pedazo de carne hace unos momentos.
El abogado sin decir ni una palabra, escribe y entrega al carnicero un cheque amparando los 9 euros.
Dos días después, el carnicero abre el correo de su casa y encuentra un sobre del abogado. Al abrirlo se da cuenta de que es una factura por 100 euros en concepto de honorarios por la consulta.


 

Durante un juicio, el abogado se dirige a un testigo que estaba interrogando y le dice: Vd. parece ser una persona bastante honesta.
El testigo contesta: Gracias, si no estuviera bajo juramento, le devolvería el cumplido.

 


Una madame abre la puerta del burdel y se encuentra con un elegante caballero de mediana edad.
– ¿Puedo ayudarle?, pregunta la madame.
– Quiero ver a Natalie, contesta el señor.
– Natalie es nuestra dama más cara…
– ¿Y…?, mire yo debo ver a Natalie, replica él.
Cuando aparece la tal Natalie le explica al caballero que ella cobra 3.000 euros por la visita. Sin pestañear, el hombre mete la mano en el bolsillo y le entrega treinta billetes de 100 euros. Ambos entran en una de las habitaciones y al cabo de una hora el tipo sale silbando. La noche siguiente, el mismo caballero aparece nuevamente pidiendo ver a Natalie. Natalie replica que es muy raro repetir dos noches seguidas y que si va a pedir descuento que ya se puede largar. Nuevamente el hombre echa mano de sus billetes y le entrega otros treinta de cien. Como el día anterior, en compañía de Natalie, entra en una de las habitaciones durante una hora y luego se va. Cuando aparece nuevamente una tercera noche consecutiva, nadie puede creerlo. Nuevamente le entrega a Natalie 3.000 euros y desaparecen durante una hora. Al salir, Natalie le dice al tipo:
– Nadie había usado mis servicios tres noches consecutivas. ¿De dónde es Vd.?
– De Cáceres.
– ¿En serio? Tengo familia en esa ciudad.
– Lo sé, dice el caballero. Tu padre falleció y yo soy el abogado de tus hermanas. Ellas me pidieron que te entregara tu parte de la herencia: 9.000 euros. Buenas noches. Ha sido un placer.

MORALEJA: Ciertas cosas en este mundo son inevitables: la muerte, los impuestos y que te joda un abogado…


 

Durante una audiencia en el juzgado se genera una disputa y el fiscal le grita al abogado defensor: «Vd. es un ladrón…»
El defensor le contesta al fiscal: «Y usted es un vendido…»
Luego el juez dice: «Ya que las partes se han identificado correctamente, sigamos con la audiencia…»


Se encontraba Moisés leyendo a su pueblo los mandamientos:

– «Noveno mandamiento: no desear la mujer del prójimo».
A lo cual se oye la protesta general del pueblo. Moisés aclara:
– «Eso dice la ley, ahora esperemos a ver qué dice la jurisprudencia».

 


Se encuentran dos amigos y uno le pregunta al otro:
– ¿Cómo hago para saber que va ser mi hijo de mayor?
– Enciérralo durante una tarde en una habitación con un libro, un fajo de billetes, y un plátano; si lo encuentras leyendo el libro va ser poeta o escritor, si lo encuentras contando los billetes va ser economista o contable, y si lo encuentras mirando el plátano va ser agricultor.
Al mes se vuelven a encontrar y el amigo cuenta:
– Hice lo que me dijiste y al abrir la puerta lo encontré sentado en el libro, contando el dinero y comiéndose el plátano.
– ¡Va a ser abogado!


Cuando una persona ayuda a un criminal antes de cometer un crimen,

le llamamos cómplice. Si le ayuda después de haber violado la ley,

le llamamos abogado.

¿Qué diferencia hay entre una disolución y una solución? Si tiráramos un abogado en una pileta con ácido sulfúrico, se
produciría una disolución. Si los tiráramos a todos, sería una solución.


Unos guerrilleros toman el Palacio de Justicia con 500 abogados dentro. Exigen 10 millones de euros y los medios para huir a un lugar seguro. Afirman: “De lo contrario, volveremos a soltarlos de a uno…”


¿En qué se parecen un abogado  y un espermatozoide ?

En que sólo uno de un millón termina siendo persona…


En un juicio va el fiscal y le pregunta al acusado: mató usted a la víctima? No.

Le recuerdo que esta usted bajo juramento. Sabe Vd. cuál es la pena por perjurio?

No exactamente, pero creo que es menor que por asesinato.


Dos trabajadores caminaban por un arcén, tras un duro día de trabajo en la fábrica, cuando de pronto un abogado, que venía a toda velocidad con su coche de importación, los atropelló. Uno de ellos atravesó el parabrisas y cayó dentro del coche y el otro voló lejos, a unos diez metros del lugar del accidente. Tres meses después, ambos salieron del hospital, y para sorpresa general, inmediatamente fueron a parar a la cárcel: uno por allanamiento de morada y el otro por huir del lugar del accidente.


Se le pregunta a un ama de casa, a un contable y a un abogado cuánto suman dos y dos. El ama de casa responde: «Cuatro». El contable: «Podría ser tres, o cuatro… déjeme estudiarlo…“. El abogado: “Vd… ¿Cuánto quiere que sea?“


Están juzgando a un hombre por asesinato múltiple; habla el fiscal:
– Vean, señores del jurado, a este hombre frío y cruel que asesinó a su esposa, a sus hermanos, y a sus padres. Pido para él la pena máxima.
A continuación habla el defensor:
– Señores y señoras del jurado, les pido clemencia para este pobre huerfanito.


Durante una audiencia en el juzgado se genera una disputa y el fiscal le grita al abogado defensor:

‘Usted es un ladrón’.

El defensor le contesta al fiscal:

‘Y usted es un vendido’.

Luego el juez dice:

‘Ya que las partes se han identificado correctamente, sigamos con la audiencia…..’


Un campesino pasa frente a una lápida que dice:

‘Aquí yace un abogado, un hombre honrado, un hombre integro’.

El campesino se persigna y dice asustado:

‘¡Vaya, enterraron a tres hombres en la misma fosa!’


Se encontraba Moisés leyendo a su pueblo los mandamientos:

‘Noveno mandamiento: no desearás la mujer del prójimo’. A lo cual se oye la protesta general del pueblo.

Moisés aclara:

‘Eso dice la ley, esperemos a ver qué dice la jurisprudencia’.


Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro:

‘Me separé de mi esposa’

‘No me digas, ¿Y cómo le hicieron?’

Con un abogado. Él nos ayudó a realizar el reparto de los bienes’.

‘¿Y tus hijos?’

‘Muy fácil, decidimos que el que se quedara con más dinero, se quedaba con los niños’.

‘¿Y quien se quedó con ellos?’

‘El abogado….’


Método del gato para determinar la clase de abogado con que negociar:

Coloque un gato sobre el escritorio.

Si el gato sale corriendo, ese abogado es muy perro.

En cambio, si el gato se lanza al abogado es porque es una rata.


Un abogado tomaba el sol en un parque, cuando se le acerca un médico y le pregunta:

‘¿Qué hace?’

‘Aquí robándole unos rayitos al sol’.

‘Como siempre, trabajando a toda hora ¿no?’


‘¿Cuál es la diferencia entre un abogado y un vampiro?’

‘El vampiro te chupa la sangre sólo de noche’.


‘¿Cómo se salva la vida de un abogado que se está ahogando en una bañera?’

‘Se le quita el pie de encima’.


‘¿Por qué los vampiros nunca atacan a los abogados?’

‘Por cortesía profesional’.


‘¿Cómo se llama a un abogado/a con un coeficiente intelectual de 50?’

‘Su Señoría’.


Un grupo terrorista se apodera del Palacio de Justicia. Liberan a todas las personas menos a los 500 abogados que estaban en ese momento; en los juzgados y cámaras de apelaciones. Exigen 10 millones de euros y los medios para escaparse a un lugar seguro. De lo contrario, comenzarán a soltarlos de a uno en uno, vivos.


Se encuentran dos abogados y uno le dice al otro:

‘¿Vamos a tomar algo?’

‘Bueno… ¿de quién?’


‘Tenía un problema legal y fui a ver a un abogado.’

‘¿Y cómo te fue?’

‘Ahora tengo dos problemas’.